domingo, 22 de noviembre de 2009

De cómo estudié Filología Árabe


Creo en el destino tanto como en la casualidad. Y aquel primer viaje a Egipto pudo ser cualquiera de las dos, o una mezcla de ambas, en un complot para convertirme en lo que soy ahora. Normalmente a nadie le cambia la vida hacer un viaje, o no hacerlo. Si acaso le trae nuevas experiencias y buenos - o malos - recuerdos. Eso es lo que, a fin de cuentas, había pasado conmigo en todos los viajes anteriores.

Esta vez no. Tenía que ser Egipto.
Yo había decidido, durante todo ese año y parte del anterior que iba a ser psicóloga. Es lo que me gustaba. Estaba decidido. Y cuando casi acababa el verano, el primer día de Septiembre de 2000 viajé a Egipto con mis padres y mi hermana y ahí comenzó todo. Al principio he de reconocer que no era lo que esperaba, aunque si soy justa diré que no sabía qué esperar de un país del que todo lo que conocía eran las pirámides, los camellos, las dunas de arena, un sol implacable... y Cleopatra con su perfecta nariz y, por supuesto, esos jeroglíficos que todo el mundo "conoce", estampados en trozos de papiro. Eso es todo lo que abarcaba mi conocimiento, a mis recién cumplidos 17 años.

En tan sólo una semana o poco más, yo ya había decidido que quería estudiar árabe, que el puesto que la psicología tenía en mis deseos y ambiciones se había desplazado bastante dejando el hueco libre a mi nuevo sueño. Puedo asegurar que recuerdo el momento exacto en el que lo decidí (ya de noche), como si estuviera allí ahora mismo, mientras escribo esto, en el desierto de Hurghada... 



En la excursión al desierto, la cena en el poblado... el safari... los beduinos... y vimos el atardecer en el desierto. Después cenamos sentados en cojines en una cabaña de palitos. Se hizo entonces una hoguera... y ese cielo limpio, lleno de estrellas, y el chispoterreo del fuego, la alegría de la gente, el aire puro me hizo sentír como en casa, me hizo sentir que una parte de mí pertenecía a aquel lugar. Ese fue el momento justo en el que tomé la decisión a favor de una pasión que había descubierto tan sólo hacía unos días. Debió ser algo como amor a primera vista. Y una semana me había valido para saber lo que quería hacer con el resto de mi vida.


Suena cursi, soy consciente de ello. Pero así es como pasó. Y de ahí ya vino todo lo demás... un año después hice selectividad, entré en filología árabe y siempre planeé volver a Egipto cada vez que tuviera la oportunidad (¡ya van ocho!). Pues, un trozo de mi corazón había quedado, y quedará siempre, en la cuna de los faraones.



sábado, 21 de noviembre de 2009

EL Vacío

Recordando esas canciones que fueron la banda sonora de nuestros encuentros y desencuentros, no puedo evitar la sonrisa que intenta aflorar. La sonrisa que encierra el dolor, la frustración, el cariño y la melancolía de siete años que hemos pasado "juntos".


Dicen que nada es para siempre. 
Durante este tiempo, deseé que eso no fuera cierto. Ahora me pregunto con quién beberé Tamr hindi en bolsitas de plástico, quién me llevará a Basata o Ananda, quien se obligará a beber una asquerosa bebida de limón por hacerme feliz, quién irá conmigo al Carrefour para las compras de Ramadán, quién me traerá helados para hacerme sentir mejor en un mal día, quién me ayudará con mis apuntes en árabe, quién pasará la noche en vela aunque al día siguiente tenga trabajo (sólo para estar conmigo),... quién me será incondicional durante tantos años, incluso cuando no lo merezca. En resumen, quién será . ¿Quién será MMA (Mi Mejor Amigo)?.


Siempre te echaré de menos. Y, aunque cambies (aunque hayas cambiado) y te alejes de mí, yo nunca olvidaré todos esos momentos que hemos pasado juntos. Ni intentaré detenerte en tu camino hacia la felicidad.


A un día de no volver a saber de ti.
A un día del vacío inmenso que dejarás a mi lado.






viernes, 20 de noviembre de 2009

viernes, 6 de noviembre de 2009

Muñeca de trapo

2003... éramos unos niños. Y cómo ha pasado el tiempo... y cómo se nos han pasado los días. Siempre mi primera referencia en Egipto, mi mejor amigo, pero siempre con problemas. Me pregunto si todo podría haber sido diferente... si las dos GGDA no hubieran sido tan similares, en aquella botella que se creó cuando se creó el mundo.

Ahora hay una muñeca de trapo, que no habla, ni se mueve...
que ni siente ni padece... con botones en los ojos e hilos en los labios.
Y todo está oscuro alrededor. Pero a ella no le importa.
Porque sus ojos de botones... están cerrados.


sábado, 10 de octubre de 2009

Para los que siempre me preguntan sobre Egipto...



A principios de septiembre del año 2000, realizaba mi primer viaje a Egipto. El viaje que me cambió la vida, podría decir, sin sonar dramática o demasiado profunda. Y a ese le siguieron siete viajes más, con el mismo destino.


Y, de cuando en cuando, alguien me pregunta el porqué de mis constantes viajes con un mismo destino. Al final llegó a ser agotador el tener que repetir la misma respuesta siempre, casi tanto como explicar la eterna pregunta "y ¿cómo es que te dio por estudiar árabe?"


Así que ha llegado el momento de compartir mis experiencias, anécdotas (que haberlas, haylas) y mis vivencias personales. Me servirá de excusa para recordar muchos buenos momentos y ratos divertidos.


Sin extenderme más (para eso ya habrá tiempo más tarde), abro etiqueta nueva [Egipto] e inaguro oficialmente la "idea de aclararle a todos por qué siempre viajo a Egipto"


Creo que esto va a ser... muy divertido.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Después de todo, me gusta el alemán

Estoy sorprendida, y mucho... sehr uberrascht!! (o algo así)
¿Alemán? ¿A mí? Hace un año (o incluso un mes) me habría negado en rotundo a la idea de que me podría gustar y la realidad ahora mismo es que estoy enganchándome al alemán. Los que me conocen se estarán llevando las manos a la cabeza mientras leen eso... a tal grado llegó mi oposición a todo lo alemán. Por muchas y variadas razones.


Pero rectificar es de sabios... o eso dicen.
También dicen que
nunca es tarde si la dicha es buena.
Y que más vale tarde que nunca.