martes, 31 de julio de 2012

Mirando atrás

Es como si hubieras muerto, porque ya nunca te veo ahí. Pero siempre rcordaré como siempre decías que era una rebelde, que yo había nacido para ser diferente. Qué irónico que sean esas diferencias las que acabaron apartándonos ¿no? tú seguiste haciendo tu vida, pero como siempre ocurre en estos casos, yo tuve que aparecer en la escena final... ¿acaso algún día me darás las gracias por haberte salvado? ¿o me odiarás por haber profanado tu parcela de felicidad? 

(7 de Septiembre de 2011)

Mudanza

Dicen que siempre es más fácil contarle tus problemas a un desconocido. Creo que escribir aquí es en cierta manera algo así, no porque no conozca a algunos de vosotros, detrás de vuestras pantallas, sino porque nunca sabré si lo leeis, ni cuando lo leeis. Sea como fuere, lo cierto es que a lo largo de los últimos años, este blog ha sido mi pequeña parcela de solitud, mi diván en donde psicoanalizarme, donde desahogarme, donde dejar ir aquello que me atormentaba. Por fin, me he encontrado a mí misma.

Y ahora que mi vida está cambiando y que ya no soy cómo solía ser, sin dejar de ser quien siempre fui, ha llegado el momento de hacer pequeños cambios que me hagan pasar de etapa, cerrar el cuaderno en donde ya no caben más palabras, más momentos, más suspiros y empezar de nuevo, sin olvidar lo que dejo atrás.
Y, como a veces se necesita un cambio físico para notar todos los cambios no-tangibles, voy a comenzar un nuevo blog, cerrando psicológicamente esta etapa.

Así que esta será el último post en blogger.
Nos mudamos, muy prontito, a wordpress, pero me llevo mi vida conmigo.
Porque se queda el cuerpo, pero me llevo el alma.

4 de sept de 2011

(Y aún seguimos en blogger, pero no por mucho. Pronto, nueva dirección de blog)

500 posts

Y
este
es
el
afortunado
post
número
500


Aunque, en realidad, es el 502. He empezado a desempolvar borradores, 
antiguos escritos que acabarían marchitándose de no ver la luz.
Llega el momento, de dejar atrás, todas esas palabras que un día escribí
porque significaban algo (muchísimo) para mí.


Sinsentido

Llega el viernes por la noche y estoy sola en casa, algo aburrida y sin mucho que hacer.
He de reconocer que quedarme fuera, en la calle, no me apetecía demasiado (por eso he salido por la tarde) y estar en casa, no mejora demasiado el plan. Tampoco puedo achacar esta inercia a la madurez, pues he sido siempre así, nunca me han gustado demasiado las fiestas ni los tumultos. Sin embargo, algo debe haber... debe ser algo más, debe haber algo lo suficientemente atractivo que me haga ilusionarme a quedarme hasta tarde fuera. Pero parezco no encontrarlo, porque todo, a fin de cuentas, conlleva pros y contras a los que no me quiero enfrentar. 
Supongo que nunca se va a dar la circunstancia en la que hacer algo, llámemosle "plan X", sólo me reporte cosas positivas, sin que asome siquiera un atisbo de contratiempo, de parte negativa, de interferencia hacia la felicidad. Supongo que aprender a vivir con ello es donde reside el comienzo de madurez. Supongo.
Y aquí es donde debería decir: "Vaya, parece que comenzamos a entendernos."
Pero no es verdad.
Porque a estas alturas, ya no entiendo nada.


27 de Julio

domingo, 29 de julio de 2012

El corazón me late. Deprisa.

El corazón me late deprisa.
Demasiado, según el cardiólogo
y el médico de la pruebas para la licencia de conducción.
El corazón me late demasiado deprisa...
...para ser joven, para estar en forma, para la vida que llevo.
Supongo.
El corazón me late,
que ya es algo. Y deprisa,
lo cual podría significar muchas ganas de vivir.
Sin embargo,
el corazón me late deprisa
porque estoy nerviosa,
porque no sé lo que me espera.
Porque no sé qué viene después.


(25 de julio)

sábado, 28 de julio de 2012

Y pensar...

Puedo pretender que no me importa
y puedo pretender que me das igual.
Puedo pasar días sin hablarte
o incluso semanas con esas noches interminables.
Y pensar que si no te hablo,
si no te veo,
si no escucho tu voz,
poco a poco... tu recuerdo se desvanecerá.
Sin embargo,
sigues derramando mis lágrimas
en otros ojos
y mirando mis sonrisas
en tu propio reflejo.