jueves, 26 de marzo de 2020

Daños Colaterales

A veces hace falta una pandemia
Para relativizar en importancia,
Para empezar a tomar conciencia,
para darnos cuenta que necesitamos parar en seco,
Y coger aire y empezar de nuevo.
A veces hace falta una pandemia
para que caigan las murallas que te rodean,
para empezar a ser un poco más nosotros mismos,
y darnos cuenta que son disfrazadas fortalezas
aquellas debilidades de las que huimos.
A veces hace falta una pandemia
para devolverle la importancia
a lo que realmente merece la pena 
A todo aquello que ignoramos,
Porque creemos que sólo tiene valor
Aquello que tiene precio.
A veces hace falta una pandemia
Para volver a ver la belleza donde siempre ha estado
Aquella a la que nos acostumbramos
Anestesiados por la monotonía.
A veces hace falta una pandemia
Para ver con quien contamos
y a quien sólo contamos
En nuestro listado de extraños.

A veces  necesitamos que la vida nos zarandee
Y nos recuerde todo aquello que hemos olvidado,
Aunque sea con una pandemia.

martes, 24 de marzo de 2020

domingo, 22 de marzo de 2020

#quédateencasa

Quiero ver un atardecer desde mi terraza,
Sentarme a comer un helado de turrón al sol,
Ir a la playa, tumbarme en la arena,
Ir de compras sin mirar el reloj.
Quiero por fin cobrarme ese abrazo (tan dilatado en el tiempo),
Volver a jugar a Magic e ir a recitales y conciertos de cantautor,
Y salir y dar un paseo por avenidas rebosantes de vida,
Cuando se abran los barrotes de esta jaula que es ahora Sevilla.
Ansío escuchar risas en la calle, el ruido, los atascos,
Y esperar el metro, en hora punta, para que me lleve,
Y hacer planes para las tardes de los sábados,
Para las noches de verano, para Navidad, para mi cumpleaños.

Quiero volver a tener el privilegio
De sentirme afortunada por ser quién soy
Y no por aún tener lo que tengo miedo a perder,
Porque no necesito cuarentenas para esto:
Siempre he sabido la suerte que tengo.

#quédateencasa




sábado, 1 de febrero de 2020

En casa, ando siempre descalza...

Soy más de dar uno que dos besos,
Raramente doy las gracias,  
En casa ando siempre descalza,
Y soy un caosl a mayor parte del tiempo.
Leo menos de lo que quisiera
Y se me acumulan los libros tapiabiertos*
Y hace aún más que no escribo
(incluso cuando sólo escribiendo me encuentro).
Pero me siguen doliendo tan intensamente las injusticias y las despedidas, que no importa si intento evitar que caiga una lágrima, pues al final siempre toman forma de palabras y se abren paso en mis cuadernos: a unas líneas de distancia, la catarsis del que escribe buscando consuelo.
Mi película favorita de 1998 ya lo decía "a veces cuando se pierde, se gana" pero esta vez no estoy de acuerdo: lo mires por donde lo mires, con tu marcha, somos nosotros los que hemos salido perdiendo.

Mucha suerte y hasta pronto. 

miércoles, 31 de julio de 2019

Gris

¿Quién me iba a decir a mí
Que me iba a convertir en una persona gris
En un trabajo gris?

Y nisiquiera es un tono bonito de gris.

lunes, 10 de junio de 2019

El cactus


¿Y si el cactus no era un cactus?
¿Y si todo lo que tenía no eran más
Que un millar de espinitas clavadas?