sábado, 1 de febrero de 2020

En casa, ando siempre descalza...

Soy más de dar uno que dos besos,
Raramente doy las gracias,  
En casa ando siempre descalza,
Y soy un caosl a mayor parte del tiempo.
Leo menos de lo que quisiera
Y se me acumulan los libros tapiabiertos*
Y hace aún más que no escribo
(incluso cuando sólo escribiendo me encuentro).
Pero me siguen doliendo tan intensamente las injusticias y las despedidas, que no importa si intento evitar que caiga una lágrima, pues al final siempre toman forma de palabras y se abren paso en mis cuadernos: a unas líneas de distancia, la catarsis del que escribe buscando consuelo.
Mi película favorita de 1998 ya lo decía "a veces cuando se pierde, se gana" pero esta vez no estoy de acuerdo: lo mires por donde lo mires, con tu marcha, somos nosotros los que hemos salido perdiendo.

Mucha suerte y hasta pronto. 

miércoles, 31 de julio de 2019

Gris

¿Quién me iba a decir a mí
Que me iba a convertir en una persona gris
En un trabajo gris?

Y nisiquiera es un tono bonito de gris.

lunes, 10 de junio de 2019

El cactus


¿Y si el cactus no era un cactus?
¿Y si todo lo que tenía no eran más
Que un millar de espinitas clavadas? 

miércoles, 24 de abril de 2019

Tu máxima indiferencia

Porque cuando elevas al cuadrado
Tu máxima indiferencia,
Lo siento pero no,
No voy a formar parte de tu feria
De tu juego de contrastes,
De tu ahora-sí-pero-no
De sentir que llegó siempre tarde.

miércoles, 17 de abril de 2019

La ecuación está clara

Querido lector,

Si a tus "yo no soy racista*..." le sigue un pero, déjame decirte que lo eres tanto como el que se enorgullece de no ocultarlo (aunque haciendo el esfuerzo de disimularlo).

Yo no soy (X)* + pero + motivo x prejuicio x ignorancia = Y*


X* Sustituible por palabras como homófobo, machista, etc.
Y* La gente mala es eso: gente mala. Da igual de donde sean, de quien sean o de a quién quieran. 

domingo, 7 de abril de 2019

El precipicio

Maldijimos tantas ciudades a nuestro paso,
Que nuestros gritos aun retumban en sus esquinas.
Nos odiamos tanto en ellas y tan rápido
Que ahora son sólo la tumba de nuestra historia.
Ojalá nos hubiéramos querido con la misma intensidad con que nos enfadábamos.
Y, sin embargo, a pesar de eso, jamás, jamás pensé
Que llegaría un día, que llegaría el día,
En el que escucharía tu nombre y nada asomaría a mis ojos ni a mis labios,
Y diría tu nombre y sabría a pasado
Y diría tú nombre...y ya no sería tu nombre.

Nunca creí que llegaría el día,
Pero ha llegado
(Y nisiquiera recuerdo cuándo fue la última vez que hablamos).
Y me asomo al precipicio como quien se asoma al final de un mundo plano,
Estoy sentada en su borde,
Con una libreta en mis manos,
Una lista en mente
Y una sonrisa en los labios.

Lo siento por ti, 
Porque los dos nos hemos olvidado,
Pero me recordarás cada vez que te muestres ante el espejo del baño.