miércoles, 31 de julio de 2019

Gris

¿Quién me iba a decir a mí
Que me iba a convertir en una persona gris
En un trabajo gris?

Y nisiquiera es un tono bonito de gris.

lunes, 10 de junio de 2019

El cactus


¿Y si el cactus no era un cactus?
¿Y si todo lo que tenía no eran más
Que un millar de espinitas clavadas? 

miércoles, 24 de abril de 2019

Tu máxima indiferencia

Porque cuando elevas al cuadrado
Tu máxima indiferencia,
Lo siento pero no,
No voy a formar parte de tu feria
De tu juego de contrastes,
De tu ahora-sí-pero-no
De sentir que llegó siempre tarde.

miércoles, 17 de abril de 2019

La ecuación está clara

Querido lector,

Si a tus "yo no soy racista*..." le sigue un pero, déjame decirte que lo eres tanto como el que se enorgullece de no ocultarlo (aunque haciendo el esfuerzo de disimularlo).

Yo no soy (X)* + pero + motivo x prejuicio x ignorancia = Y*


X* Sustituible por palabras como homófobo, machista, etc.
Y* La gente mala es eso: gente mala. Da igual de donde sean, de quien sean o de a quién quieran. 

domingo, 7 de abril de 2019

El precipicio

Maldijimos tantas ciudades a nuestro paso,
Que nuestros gritos aun retumban en sus esquinas.
Nos odiamos tanto en ellas y tan rápido
Que ahora son sólo la tumba de nuestra historia.
Ojalá nos hubiéramos querido con la misma intensidad con que nos enfadábamos.
Y, sin embargo, a pesar de eso, jamás, jamás pensé
Que llegaría un día, que llegaría el día,
En el que escucharía tu nombre y nada asomaría a mis ojos ni a mis labios,
Y diría tu nombre y sabría a pasado
Y diría tú nombre...y ya no sería tu nombre.

Nunca creí que llegaría el día,
Pero ha llegado
(Y nisiquiera recuerdo cuándo fue la última vez que hablamos).
Y me asomo al precipicio como quien se asoma al final de un mundo plano,
Estoy sentada en su borde,
Con una libreta en mis manos,
Una lista en mente
Y una sonrisa en los labios.

Lo siento por ti, 
Porque los dos nos hemos olvidado,
Pero me recordarás cada vez que te muestres ante el espejo del baño.


sábado, 2 de marzo de 2019

Cincelados en el tiempo

Por fin, después de mucho tiempo, he decidido dejar(te) atrás. Será fácil, nisiquiera veo ya tus huellas en el sendero, pues hace mucho que tú recorriste este camino.
Tendré que dejar de reservar esos lugares a los que no he querido volver, porque eran nuestros, ver esas series, comer en esos lugares, norias, musicales, viajes al Magreb.
Al principio sabrá a traición y, en parte lo serán, como son todas esas promesas rotas que nos hicimos una vez, congelados en el tiempo, cincelados en el tiempo. Y sé que tacharé lineas con mi sangre, y quizás, probablemente nunca vuelva a hacer listas que acabar. Porque pesan.
Porque en la vida real no existen puntos de guardado, no puedes elegir las partes que quieres mantener y reemplazar grabando encima, hasta que funcione. Porque hay cicatrices que te lo recuerdan, hay risas que te lo recuerdan, porque yo a veces también me lo recuerdo. Y te recuerdo.
Supongo que ha llegado el momento de dejarte atrás. Ojalá pudiera preguntarte cómo lo hiciste tú, pero ya nisiquiera veo tus huellas en el camino.