domingo, 7 de septiembre de 2014

Hashtags

Anoche se acostó alguien.
Hoy ha despertado otra #persona.
Que ha dormido hasta tarde,
ha desayunado sin prisas
(#tostadademantequillaymermeladadearándanos)
Se ha echado tinte lila (#hotpurplebaby),
recortado el flequillo,
manicura, pedicura (#wildthing de #RARE),
cejas (#pinzascebra), cera tibia,
silk-epil en las piernas
y una de sus comidas preferidas
(#arrozblancocontomate y #heladodenataychocolate).
Una película tras otra
(#unlugarparasoñar, #unDiossalvaje, #wajda)
ganas de hacer cosas nuevas.
ganas de dejar atrás el anclaje a la tristeza,
de recomenzar las cosas que dejé a medias,
de pasar página, de desinfectar heridas echando fuera el veneno
dejar que cierren, sacar espinitas clavadas,
besar donde duele (#sanasanaculitoderana).

Y aunque me cueste escribir esto
y no acabe de tener sentido,
y me despiste intermitentemente
pensando en todas esas cosas que siempre consiguen tregua,
escribir es lo que da el sentido de por sí.
¡Me he echado tanto de menos!
Comienza el trabajo duro para sacar los pies del barro,
encontrar mi camino de baldosas amarillas
y regresar al #hogar que es un alma en paz.

He vuelto, creo. No estoy aquí del todo, pero intento regresar, perdida en el camino como me encuentro, sabiendo sin embargo a donde quiero llegar. Todos estos meses de ausencia, todos estos meses de vacío en los que no he sido capaz de escribir tres letras seguidas, han pasado factura. Y hoy me he obligado a escribir esto, sabiendo que aún no estoy preparada para escribir por el impulso del amor a la escritura, por la catarsis y el alivio que me provoca, sabiendo que mi única terapia para conservar la cordura se encuentra al final de mis brazos, en este blog, en un cuaderno, en un papel cualquiera. Aún no me salen las palabras a borbotones, aún no se ha vuelto incontrolable. Pero supongo que para notar el cosquilleo de las burbujas bajo la nariz, primero hay que abrir la lata. 


martes, 19 de agosto de 2014

Aunque, en realidad, no lo hago

Escribo.
Aunque en realidad, no lo hago.
Junto letras en palabras, acentúo, tildo, puntuo.
Pero no lo siento.
Parece que una parte de mí,
- algo oscuro y malicioso en mi interior -
ha decidido que no debo volver a escribir.
Jamás.
Quizás sea el momento de perder la cordura
que orgullosamente poseía
en este mundo de locos.
Sé que en alguna parte,
dentro de mí
- quizás luchando contra lo oscuro y malicioso -
se haya esa otra parte de mí,
la que ha llenado esto de cosas reales todos estos años.

Pero es que todo esto suena TAN falso.
Que temo contaminar lo más puro que poseo.
Vuelvo a correr el telón.

miércoles, 16 de julio de 2014

"Try" - Colbie Caillat


Canciones que hablan de autoaceptación
autoconciencia, 
confianza,
autoestima,
felicidad.
Y cada vez que la escucho,
consiguen tocarme por dentro,
como si algo pequeñito se rompiera y me liberara
y me hace sonreír y me emociona,
todo a la vez.

miércoles, 9 de julio de 2014

Asco

Esta noche, como cada noche desde hace años, Ghaza llora la muerte de sus hijos.
Esta noche, como tantas otras, niños, ancianos, mujeres y hombres han muerto por el único "crimen" de ser palestinos. La impunidad de Israel y la doble moral de Occidente me da asco.

Esta noche, mientras se disputaba el final del mundial Brasil-Alemania, una familia palestina al completo ha muerto, ni uno de ellos de muerte natural. Pero la muerte les ha salido al paso, sin otro crimen el suyo, que el de ser palestinos. Pero a nadie les importa la pérdida de esas vidas, porque ninguno de ellos era uno de esos tres adolescentes israelíes. Eran niños palestinos, pero su sangre es mucho más barata a los ojos del mundo... tanto que ni se molestan ya en mirar hacia otro lado, incómodos. Directamente, ignoran el hecho de que una de las mayores potencias militares del mundo masacra, impune ante nuestros ojos, a un pueblo castigado y sin armas ni medios para defenderse.
Esto, señores, no es una guerra.
Esto es una masacre, un genocidio, el intento de exterminar al pueblo palestino.

Yo sólo puedo decir que...
La doble moral con que valoramos la sangre derramada de inocentes según su procedencia
me da asco.
Mucho asco.

domingo, 15 de junio de 2014

No quiere salir

Escribir se me antoja lejano.
¿Será verdad que la gente cambia?
¿será posible que he perdido lo único que me hacía... especial?

Daría cualquier cosa por poder hacerlo, vaciando como antes el torrente de aquello sin nombre que se apoderaba de mí en los días malos. Creo que me está carcomiendo por dentro. Y no quiere salir.

martes, 3 de junio de 2014

Fue Entonces

Llego tarde.
Llego tarde a mi vida.
Llego tarde a mi vida, sin ti.
Y no tengo reloj y no sé cuánto hace que esto ocurre.

Pero es desde entonces, cuando todo se torció, que yo ya no puedo... ni sé... ni quiero escribir. Porque ahora escribo a la nada, una nada que ya no contesta a mis ecos. Una nada que como nada, resulta insipida, sorda, muda, intangible, transparente y oscura toda ella. Y la odio. Porque está vacía. Tanto como yo.
Pero es desde entonces, que no sé si utilizar el "yo" o el "no" antecediendo el "quiero volver a verte".
No sé cuándo fue, pero fue entonces. Fue entonces.